Mil soles espléndidos es una novela dramática publicada en 2007, escrita por Khaled Hosseini, médico y autor afgano-estadounidense.
Durante la lectura, nos sumergimos en las vidas de Mariam, una niña bastarda a quien su madre nunca deja olvidar su condición, y que, a través de una fuerte e inesperada pérdida, se convierte en una mujer adulta y, lo que es peor en el contexto afgano, una esposa.
También seguimos la historia de Laila, una niña querida, apoyada y curiosa, pero que crece en medio de la guerra. Con dos hermanos combatientes y una madre devastada por la depresión, Laila atraviesa su propia pérdida de inocencia en un país que se desmorona.
La novela traza un recorrido tan duro como emocionante por la vida de estas dos mujeres y cómo sus destinos se entrecruzan. Pasan del desprecio y la apatía mutuos, sentimientos comprensibles dado su trato como propiedad por parte de Rashid (personificación del machismo y esposo de ambas), a un compañerismo más fuerte que cualquier imposición externa. El libro es desgarrador. Hosseini, que conoce de primera mano lo que implica vivir bajo la guerra, la desidia y el hambre, logra plasmarlo con maestría. No escatima en detalles, pero nunca de forma morbosa o gratuita; su objetivo, más allá de simplemente causar impresión, es hacernos sentir lo que viven sus protagonistas. Su prosa es bella, cautivadora y precisa, lo que genera un libro difícil de soltar.
El paísaje de fondo es Afganistán, en un contexto de expulsión del comunismo, guerras promovidas por Estados Unidos y su cruzada cultural contra la ideología anticapitalista, seguidas por una devastadora guerra civil. No hay un solo momento de paz, y eso repercute directamente en Mariam, Laila, sus familias y su entorno. Hosseini retrata la resiliencia de sus protagonistas no como un símbolo de superación ni como martirio, sino como el reflejo honesto de miles de vidas (especialmente de mujeres) que viven estas realidades día a día.
La novela también marca una postura clara respecto al patriarcado en Afganistán y el rol de la religión musulmana en la opresión femenina. Aunque durante la etapa comunista existió cierta apertura para las mujeres (limitada a las grandes ciudades y resistida por muchos hombres), con la llegada de los talibanes y la imposición total de la sharía, las mujeres volvieron a ser propiedad de los hombres. Hosseini nos hace vivir en carne ajena el dolor, la tristeza y el sufrimiento de Laila y Mariam. Podemos sentir lo que sienten; a veces queremos apartar la mirada, como solemos hacer ante el sufrimiento ajeno, pero el autor no nos lo permite. Nos obliga a mirar, a comprender lo que soportan las mujeres de su país.
No suelo estar a favor de las lecturas obligatorias, sobre todo en lo que respecta a novelas: creo que el lector debe elegir, y, si es como yo, cuanto más se le impone algo, menos ganas tiene de hacerlo. Dicho esto, creo que Mil soles espléndidos merecería ser una lectura cuasi obligatoria por varios motivos:
Porque nos permite acercarnos, aunque sea a distancia, a lo que viven miles de mujeres en el mundo.
Porque nos invita a conocer una cultura y un país habitualmente distorsionados por la “mala prensa” y la frivolidad mediática.
Porque Hosseini es un gran escritor y sus obras son adictivas.
Y porque, en el fondo, nos recuerda que la condición humana, con sus defectos, su instinto de supervivencia, su resiliencia y su capacidad de amar, es la misma sin importar dónde nazcamos.


